sábado, 9 de mayo de 2015

Frases budistas que cambiarán tu vida

 
Muchas personas preferimos referirnos al budismo más como una filosofía de vida que como una religión. El budismo es una de las religiones más antiguas que aún se practica por unos 200 millones de personas en todo el mundo.
 
¿Cuál es el secreto de esta filosofía?
 
Lo que ha facilitado que esta filosofía o religión perdure a lo largo del tiempo y continúe ganando seguidores es la sencillez en como trasmiten mensajes llenos de sabiduría que permiten mejorar realmente nuestra calidad de vida.
 
Para su entendimiento e integración de significado no tenemos por qué hacernos seguidores de esta religión. Tan solo es necesario abrir nuestro corazón y llevar a cabo una apertura mental con ilusión.
 
Hoy te presento las mejores frases budistas que te cambiarán la vida:
 
 
-El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Teniendo en cuenta que a las personas solo nos puede dañar aquello a lo que le damos importancia, evitar el sufrimiento inútil puede consistir simplemente en dar un paso atrás, desligarse emocionalmente y ver las cosas con otra perspectiva.
 
Lleva práctica y tiempo, pero merece la pena llevar a cabo este gran aprendizaje. Como guía para ello, otra frase budista nos da una pista de como comenzar: “Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos”.
 
-Alégrate porque todo lugar es aquí y todo momento es ahora. Solemos pensar solamente en el pasado o estar excesivamente preocupados por el futuro. Esto nos lleva a no vivir el momento y que nuestras vidas pasen de largo sin ser conscientes. El budismo nos enseña el aquí y ahora. Por tanto, debemos aprender a estar plenamente presentes, a disfrutar de cada momento como si fuera el único.
 
-Cuida el exterior tanto como el interior, porque todo es uno. Para encontrar un verdadero estado de bienestar es imprescindible que mente y cuerpo estén en un equilibrio. No centrarnos demasiado en el aspecto físico o, por el contrario, en el aspecto interior nos ayudará a sentirnos más plenos y conscientes del aquí y ahora, facilitándonos una plenitud emocional más rica.
 
-Más vale usar pantuflas que alfombrar el mundo. Para encontrar nuestra paz interior, tenemos que ser conscientes de nuestros potenciales personales y aprender a saber dosificarlos, así como nuestros recursos. De esta forma viviremos un auténtico crecimiento y evolución.
 
-No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo. Se trata de una de las máximas del budismo que nos permite eliminar casi todas las leyes y mandamientos morales actuales en nuestra sociedad. Teniendo parecido significado con la frase “No le hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen a ti”, esta quinta reflexión va mucho más allá ya que consiste en un profundo conocimiento de nosotros mismos y una gran empatía para/con los demás.
 
-No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita. Nuestro deseo de tener más, tanto en el plano material como el emocional, es la principal fuente de todas nuestras preocupaciones y desesperanzas. Su máxima se basa en aprender a vivir con poco y aceptar todo aquello que nos brinda la vida en su momento. Ello nos llevará a una vida más equilibrada, reduciendo el estrés y muchísimas tensiones internas.
 
El hecho de desear más cosas a menudo solo indica falta de seguridad, que nos sentimos solos y necesitamos llenar esos vacíos. Sentirnos a gusto con nosotros mismos permite dejar atrás la necesidad de no tener que demostrar nada.
 
-Para entender todo, es necesario olvidarlo todo. De pequeños estamos en continuo aprendizaje. Nuestro mapa mental aún no está diseñado lo cual nos hace abiertos a “todo” y a la capacidad de entender cualquier cosa. No sabemos juzgar.
 
Pero a medida que crecemos nuestra mente se llena de condicionamientos y normas sociales que nos indican cómo debemos ser nosotros mismos, como deben ser las cosas, cómo debemos comportarnos e incluso qué debemos pensar interiormente. Nos volvemos inconscientes con nosotros mismos y nos perdemos.
 
Para cambiar y ver las cosas desde una perspectiva más sana para nosotros, tenemos que aprender a desligarnos de las creencias, hábitos e ideas que no provienen de nuestro corazón. Para ello, esta frase budista nos servirá para comenzar el proceso: “En el cielo no hay distinciones entre este y oeste, son las personas quienes crean esas distinciones en su mente y luego piensan que son verdad”.

Publicado el sábado, 9 de mayo de 2015 por @Cyberprimo

miércoles, 29 de abril de 2015

Sanar a nuestro niño interior

 
Todos llevamos dentro el niño que fuimos. Cuidar el niño interior es de vital importancia para la mejora emocional y para mantener una sana autoestima.
 
Casi todos en la infancia hemos tenido heridas emocionales, que si no solucionamos en su momento, el niño interior estará dañado. Ahora podemos intentar comprender lo que le pasa para sanarlo.
 
Cuando sientas una emoción negativa, pregúntate por qué te sientes así y trata de comprenderte, de buscar la manera de mejorar esas negatividades. Ese niño interior necesita amor y aceptación.
 
 
EJERCICIO PARA SANAR A NUESTRO NIÑO INTERIOR
 
Imagina tu etapa de la niñez. ¿Cómo eras con aproximadamente 8 años?. Trata de visualizar cómo eras físicamente y si te cuesta, puedes mirar alguna foto para refrescarte la memoria y captar todos los máximos detalles posibles.
 
Ahora haz un ejercicio de visualización e imaginación. Imagínate a ti mismo de pequeño, en tu habitación solo, ¿qué hacías cuando estabas en tu cuarto a solas? Imagina aquella etapa de la niñez, ves al pasado y recuerda cada detalle. Qué muebles habían en tu cuarto, de qué colores, a qué jugabas, etc…
 
Cuantos más detalles reales instales en la imaginación, mejor efecto causará el ejercicio. Ahora imagínate a ti mismo como eres ahora, que estás entrando a la habitación que tenías cuando eras pequeño, Abres la puerta y ves a un nño cabizbajo, inseguro. Ese niño eres tú cuando eras pequeño.
 
En la habitación estás tú, tal y como eres ahora, acompañado por un niño, que es el de la etapa de tu infancia. ¿y esto para qué sirve? Para sanarte de las heridas del pasado. Tu persona adulta puede tratar, conversar, acariciar al niño que fue, usando la imaginación.
 
Acércate a ese niño herido, sensible, temeroso y pregúntale qué le pasa. Ahora puedes comprenderle, besarle, abrazarle, darle protección, apoyo, amor, etc… Hazlo, trátate como te hubiera gustado que te trataran en la niñez.
 
Dale cariño y comprensión, abrázalo fuerte y dile que a partir de ahora estará a salvo, que lo cuidarás y aceptarás como se merece.
 
Juega con él, diviértelo, deja que salga su espontaneidad. Sigue imaginando y visualizando que te llevas a tu niño a donde le apetezca, ¿dónde más deseabas ir cuando eras niño?, ¿qué capricho deseabas y no pudiste tener?, ¿qué afectos le faltaron?
 
Ahora tú le puedes dar lo que desee. Salir y divertiros y cuando ya tu niño interior se sienta motivado y alegre, vuelve a la habitación. Déjalo allí a salvo y despídete de él, diciéndole que cada vez que lo necesite irás a ayudarle, a comprenderle y a darle amor.
 
 
LOS EFECTOS DE LA IMAGINACIÓN
 
Si has llevado a cabo el ejercicio y has puesto en marcha tu imaginación, te darás cuenta de que tus partes más inseguras, crueles y temerosas , provienen de tu niño interior. Trata de cuidarlo, quererlo y aceptarlo y notarás mejoría emocional, a la vez que tu autoestima quedará reforzada.
 
Los adultos que tienen a su niño interior saludable, no se reprimen cuando les apetece hacer algo no propio de adultos, como por ejemplo, pasar por un parque y montarse en un columpio, no les importará que la gente se extrañe.
 
Los adultos con el niño interior dañado, se reprimen cuando desean hacer cosas propias de la infancia, desean dar una imagen correcta, seria, de adultos, sin darse cuenta de que todos los humanos tenemos la necesidad de volver a ser niños de vez en cuando, y no es nada malo, no es inmadurez, sino que están dejando que su niño interior se divierta.
 
Los adultos que tienen hijos, pueden volver a divertir a su niño interior cuando juegan con sus hijos pequeños, ¿quíen no ha oído? “al padre le gustan más los videojuegos que al hijo…”, en cambio las personas adultas sin hijos, se reprimen más a la hora de hacer cosas propias de la infancia. Ya no le dan golpes al balón, ni se ríen de cualquier tontería, es como en la edad adulta ya hay que ser correcto y todo lo demás es de inmaduros.
 
Lo cierto es que no hay nada más saludable que dejar que tu niño interior sea espontáneo. No lo reprimas, la edad adulta también necesita de vez en cuando sacar esa parte divertida.

Publicado el miércoles, 29 de abril de 2015 por @Cyberprimo

jueves, 12 de marzo de 2015

Enseñanzas de un viejo pescador

 
Un rico industrial del Norte se horrorizó cuando vio a un pescador del Sur tranquilamente recostado contra su barca y fumando una pipa.
 
-¿Por qué no has salido a pescar? - le preguntó el industrial.
- Porque ya he pescado bastante hoy - le respondió el pescador.
¿Y por qué no pescas más de lo que necesitas? - insistió el industrial. -
¿Y qué iba a hacer con ello? - preguntó a su vez el pescador.
- Ganarías más dinero - fue la respuesta - De ese modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon, con la que obtendrías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas... y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico, como yo.
- ¿Y que haría entonces? - preguntó de nuevo el pescador.
- Podrías sentarte y disfrutar de la vida - respondió el industrial.
- ¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento? - respondió el satisfecho pescador

Publicado el jueves, 12 de marzo de 2015 por @Cyberprimo

sábado, 14 de febrero de 2015

El Respeto al Misterio del Amor

 
 
Los griegos fueron los grandes maestros en describir el comportamiento humano a través de pequeñas historias que acostumbramos a llamar ‘mitos’. Todas las generaciones que vinieron tras ellos, desde el psicoanálisis de Freud (con el complejo de Edipo, por ejemplo), hasta las películas de Hollywood (como el Morfeo de Matrix), han bebido de esas fuentes. Durante gran parte de mi vida, una de estas historias no dejó de intrigarme: El mito de Psique.
 
Érase una vez una linda princesa, admirada por todos, a la que nadie se atrevía a pedir en matrimonio. Desesperado, el Rey consultó al dios Apolo. Éste dijo que a Psique había que dejarla sola, vestida de luto, en lo alto de una montaña. Antes de que rayase el día, vendría una serpiente a su encuentro para desposarla. El Rey obedeció, y durante toda la noche la princesa esperó, aterrorizada y muerta de frío, la llegada de quien había de ser su marido. Al final, se durmió.
 
Al despertar, se encontraba en un hermoso palacio, convertida en reina. Todas las noches su marido venía su encuentro y hacían el amor, pero él le había impuesto una única condición: Psique podía tener cuanto quisiese, pero debía mostrar absoluta confianza y no intentar ver jamás su rostro.

La joven vivió mucho tiempo feliz. Tenía un hogar, cariño, alegría, y estaba enamorada apasionadamente del hombre que la visitaba todas las noches. Sin embargo, de vez en cuando tenía miedo de estar casada con una serpiente horrorosa. Una madrugada, cuando el marido aún dormía, con una antorcha iluminó la cama, y vio, tumbado a su lado, a Eros (o Cupido), un hombre de increíble belleza. La luz lo despertó, y él descubrió que la mujer que amaba no era capaz de cumplir su único deseo, y desapareció. Siempre que leía este texto, me preguntaba: ¿acaso no podemos descubrir nunca la cara del amor?
 
Mucho tuvo que llover antes de que pudiera comprender que el amor es un acto de fe en otra persona, y su rostro debe seguir envuelto en misterio. Debe ser vivido y disfrutado en cada momento, pero en cuanto intentamos entenderlo, desaparece la magia.

Cuando al fin entendí esto, dejé que mi vida la guiara una lengua extraña, que denomino un lenguaje “de señales.” Sé que el mundo está hablando conmigo, que tengo que escucharlo, y que si lo hago, seré guiado hacia lo que existe de más intenso, más apasionado, y más bello. Claro que no es fácil, y a veces me siento como Psique en el peñasco, con frío y miedo. Pero si soy capaz de pasar así la noche y entregarme al misterio y a la fe en la vida, al final siempre acabo despertando en un palacio. Lo único que necesito es confiar en el Amor, aun a riesgo de errar.

Para concluir con el mito griego: desesperada por recuperar su amor, Psique se somete a una serie de trabajos que Afrodita (o Venus), madre de Cupido (o Eros), celosa de su belleza, le impone. Uno de esos trabajos es el de entregarle a ella un poco de su belleza. Psique siente curiosidad por la caja que contiene la belleza de la diosa y una vez más sucumbe ante el Misterio: abre la caja y en ella no encuentra nada de belleza, sino un infernal sueño que la deja inerte, sin movimiento.

Eros/Cupido también está apasionadamente enamorado, y se arrepiente de no haber sido más tolerante con su mujer. Consigue entrar en el castillo y despertarla de su profundo sueño con la punta de su flecha. En ese momento vuelve a hablarle: “casi mueres por culpa de tu curiosidad.” Y he aquí la gran contradicción. Psique, que en el conocimiento buscaba la seguridad, no encuentra en él sino la inseguridad. Los dos se dirigen a Júpiter, el dios supremo, y le suplican que jamás se pueda deshacer su unión. Júpiter defendió con tanto empeño su causa, que consiguió el beneplácito de Venus.

A partir de ese día, Psique (la esencia del ser humano) y Eros (el amor) están juntos para siempre. Quien no lo acepte y busque siempre una explicación para las mágicas y misteriosas relaciones humanas, se perderá lo mejor que la vida puede ofrecer.
 
Saludos y hasta la próxima
 
* Texto Original de: Paulo Coelho

Publicado el sábado, 14 de febrero de 2015 por @Cyberprimo

jueves, 1 de enero de 2015

¡Avanti! - Almafuerte


Como ya es tradicion en este blog, nos gusta empezar el año con todo, con algo fuerte, lleno de vida y que mejor que este poema de Pedro Bonifacio Palacios cuyo seudónimo fue el de Almafuerte, escritor y filósofo argentino, autor de Trémolo, Cantar de los cantares y La sombra de la patria, entre otras numerosas obras. 

Los dejo con uno de sus impresionantes poemas. Excelente Inicio de Año a Todos!

 
¡Avanti!

Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.

Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.

Obsecación asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura
y en cualquier infeliz se me figura
que se mellan los garfios de la suerte...

¡Todos los incurables tienen cura
cinco minutos antes de su muerte!

¡Più Avanti!

No te des por vencido, ni aún vencido,
no te sientas esclavo, ni aún esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y acomete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo,
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...

¡Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!
(espectacular)

¡Molto Più Avanti!

Los que viertan sus lágrimas amantes
sobre las penas que no son sus penas;
los que olvidan el son de sus cadenas
para limar las de los otros antes;

los que van por el mundo delirantes
repartiendo su amor a manos llenas,
caen, bajo el peso de sus obras buenas,
sucios, enfermos, trágicos, sobrantes.

¡Ah! Nunca quieras remediar entuertos;
nunca sigas impulsos compasivos;
ten los garfios del Odio siempre activos
y los ojos del juez siempre despiertos...

¡y al hecharte en la caja de los muertos,
menosprecia los llantos de los vivos!

¡Molto Più Avanti Ancora!

Esta vida mendaz es un estrado
donde todo es estólido y fingido,
donde cada anfitrión guarda escondido
su verdadero ser tras el tocado:

No digas tu verdad ni al más amado,
no demuestres temor ni al más temido,
no creas que jamás te hayan querido
por más besos de amor que te hayan dado.

Mira cómo la nieve se deslíe
sin una queja de su labio yerto,
cómo ansía las nubes el desierto
sin que a ninguno su ansiedad confíe:

Maldice de los hombres, pero ríe;
vive la vida plena, pero muerto.

Moltíssimo Più Avanti Ancora!

Si en vez de las estúpidas panteras
y los férreos, estúpidos leones,
encerrasen dos flacos mocetones
en la frágil cárcel de las fieras:

No habrían de yacer noches enteras
en el blando pajar de sus colchones,
sin esperanzas ya, sin reacciones,
lo mismo que dos plácidos horteras;

Cual Napoleones pensativos, graves,
no como el tigre sanguinario y maula,
escrutarían palmo a palmo su aula,
buscando las rendijas, no las llaves...

¡Seas el que tú seas, ya lo sabes:
a escrutar las rendijas de tu jaula!

Publicado el jueves, 1 de enero de 2015 por @Cyberprimo

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