Los 7 habitos que causan pobreza mental
Nuestras costumbres influencian nuestro estado fĂsico y emocional, además de programar nuestro comportamiento que acaba por definir nuestra vida. Hay hábitos de los que serĂa mejor olvidarse, evitar a como dĂ© lugar. Algunos de ellos son los siguientes:
1. - Autocompadecerse
Las raĂces de la pobreza empiezan a crecer cuando la auto-compasiĂłn y brotan las quejas acerca de lo "miserable" de tu vida. No tienes la figura que deseas, no tienes los ingresos que querrĂas, la educaciĂłn que recibiste no es la que necesitabas, tu casa no es como la de la revista, el clima de hoy no te agrada, el vendedor en la tienda no te escuchĂł como debĂa, y todo, absolutamente todo a tu alrededor puede ser un motivo para sentir lástima de ti mismo y quejarte de tu mala suerte.
Entre tanto, las personas que tienen la costumbre de autocompadecerse van perdiendo la simpatĂa de quienes los rodean. Y es que claro nadie quiere compadecerse eternamente de alguien asĂ, con una vida llena de malas noticias. Nadie espera nada de un hipocondrĂaco crĂłnico, se sabe que lo Ăşnico que puede hacer es gimotear y por eso tampoco es comĂşn que se lo invite a nada ni se le tenga en cuenta. Para alguien asĂ es muy difĂcil entablar relaciones personales que a su vez son muy importantes para forjar una carrera y conseguir un trabajo interesante. Autocompadecerse es la mejor manera de ganarse un sueldo miserable y tener una vida gris.
2. - Ahorrar en todo
Si en la tienda siempre vas en busca de la secciĂłn de rebajas, si piensas que les pagan más a tus colegas del trabajo aunque trabajen menos; si nunca le prestas nada a nadie, no dejas ni la más mĂnima propina a los camareros eso significa que la costumbre de la pobreza ya ha hecho nido en tĂ.
Los analistas dicen que intentar economizar en todo está lejos de ser signo de ahorro razonable y por el contrario es un sĂntoma de que la persona es incapaz de balancear sus gastos y sus ingresos.
3. - Medir todo en dinero
SĂłlo las personas en cuyas mentes crece la pobreza piensan que la Ăşnica manera de ser feliz es tener un salario con gran cantidad de ceros y que no hay lugar para la alegrĂa si no se tiene ropa cara, casa propia y un automĂłvil de alta gama. Los sociĂłlogos aseguran que al responder a la pregunta ¿quĂ© necesitas para ser feliz? sĂłlo aquellos con una mentalidad de pobreza empiezan enumerando los bienes materiales, mientras que aquellos con un punto de vista mejor enfocado mencionan el amor y la amistad en primer lugar. Lo interesante es que este Ăşltimo tipo de personas rara vez hablan de cuentas bancarias porque piensan que la riqueza se mide en la capacidad de generar ingresos y tener visiĂłn. Una persona verdaderamente exitosa no depende del tamaño de su saco de oro.
4. - Entrar en pánico cuando el dinero se acaba.
Si con sĂłlo pensar que se puede ser parte de la prĂłxima oleada de despidos el pulso se acelera eso puede ser un sĂntoma de una mente programada para la pobreza. La verdad es que el dinero es un fluido que va y viene.
5. - Gastar más de lo que se gana
Si trabajas en dos lugares pero aún asà no te alcanza el dinero es hora de cambiar algo en tu vida. Si una persona no logra entender en qué se diferencia un crédito de otro lo más probable es que nunca llegue a conocer la estabilidad económica.
6. - Hacer lo que no te gusta
¿Si no lo hago yo entonces quiĂ©n lo hará?. Los psicĂłlogos afirman que las personas cuyos empleos no les satisfacen están potencialmente programados para la pobreza y lo que podrĂamos llamar "mala suerte". La razĂłn está en los sentimientos que se despiertan en la persona al tener que ocuparse de asuntos que no le gustan. Para desterrar esa costumbre es necesario hacer no lo que alguien más necesita, sino lo que más nos produzca satisfacciĂłn. SĂłlo en ese caso es posible ver resultados "milagrosos". Ya dicen por ahĂ, si vas a ser zapatero, debes ser el mejor; y con razĂłn, si te gusta lo más probable es que acabes teniendo una zapaterĂa.
7. - No tener una buena relaciĂłn con las personas de tu familia.
Aunque podrĂa parecer que tener malas relaciones con los miembros de tu familia no es algo tan grave en realidad eso genera una especie de "tabĂş" mental y un malestar que podrĂa llegar a convertirse en odio. El odio se convierte en amargura y la amargura en pobreza mental, que a su vez no permite ningĂşn tipo de cambio ni perdĂłn.
Estos son las 7 costumbres que debemos empezar a cambiar para mejorar nuestras vidas.
Saludos y hasta la prĂłxima
