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El Poder del Ahora - Eckhart Tolle


No hace mucho leĂ­ El Poder del Ahora de Eckhart Tolle y tengo que confesar que este libro vino a despejar muchas dudas y preguntas que tenia en el aire desde hace mucho. El Poder del Ahora es una invitaciĂłn a la reflexiĂłn y nos permite ver la vida con nuevos ojos. 

El mensaje de Eckhart Tolle es muy claro y simple: se puede alcanzar un estado de iluminaciĂłn, de realizaciĂłn espiritual, aquĂ­ y ahora. El pasado ya no existe, y el futuro, siendo a cada momento sĂłlo una conjetura, tampoco. SĂłlo vivimos siempre en el ahora. 

Cuando se mira superficialmente, parece que el momento presente es uno entre muchos, muchos momentos. Cada dĂ­a de tu vida parece estar compuesto por miles de momentos en los que ocurren distintas cosas. Pero, si miras más a fondo, ¿no hay siempre un Ăşnico momento? ¿No es la vida siempre este momento

Este momento el Ahora es la Ăşnica cosa de la que nunca puedes escapar, el Ăşnico factor constante en tu vida. Pase lo que pase, por más que cambie tu vida, hay una cosa segura: siempre es Ahora. Y ya que no es posible escapar del Ahora, ¿por quĂ© no darle la bienvenida y hacerse amigo suyo? 

Cuando te haces amigo del momento presente, te sientes como en casa dondequiera que estĂ©s. Si no te sientes cĂłmodo en el Ahora, te sentirás incĂłmodo dondequiera que vayas. 

El momento presente es como es. Siempre. ¿Puedes dejarlo ser? 

La divisiĂłn de la vida en pasado, presente y futuro es obra de la mente y, en definitiva, es ilusoria. Pasado y futuro son formas-pensamiento, abstracciones mentales. El pasado sĂłlo puede ser recordado Ahora. Lo que recuerdas es un suceso que tuvo lugar en el Ahora, y lo recuerdas Ahora. El futuro, cuando llega, es un Ahora. De modo que lo Ăşnico que es real, lo Ăşnico que llega a tener existencia, es el Ahora. 

Mantener la atenciĂłn en el Ahora no implica negar las necesidades de tu vida. Se trata de reconocer quĂ© es lo fundamental. Eso te permite gestionar lo secundario con gran facilidad. No se trata de decir: "Ya no me ocupo de las cosas porque sĂłlo existe el Ahora." No. Empieza por encontrar lo que es más importante y haz del Ahora tu amigo, no tu enemigo. ReconĂłcelo, hĂłnralo. Cuando Ă©l Ahora es el fundamento y el nĂşcleo principal de tu vida, Ă©sta se despliega con facilidad. 

Recoger la vajilla, diseñar una estrategia empresarial, planear un viaje... ¿QuĂ© es más importante, el acto en sĂ­ o el resultado que quieres conseguir con ese acto? ¿Este momento o algĂşn momento futuro? 

¿Tratas este momento como si fuera un obstáculo por superar? ¿Sientes que lo más importante es llegar a algĂşn momento futuro? 

Casi todas las personas viven así la mayor parte del tiempo. Como el futuro nunca llega, excepto como presente, es un estilo de vida disfuncional. Genera una continua corriente subterránea de tensión alteración y descontento. No hace honor a la vida que es Ahora y nunca deja de ser Ahora.

Siente la vida dentro de tu cuerpo. Eso te ancla en el Ahora. No te responsabilizas definitivamente de la vida hasta que te responsabilizas de este momento, del Ahora. Esto se debe a que en el Ahora es en el Ăşnico lugar donde se halla la vida. 

Responsabilizarse de este momento significa no oponerse internamente a la cualidad del Ahora, no discutir con lo que es. Significa estar alineado con la vida

Él Ahora es como es porque no puede ser de otra manera. Ahora los fĂ­sicos confirman lo que los budistas han sabido siempre: no hay cosas ni sucesos aislados. Por debajo de las apariencias superficiales, todas las cosas están interconectadas, son parte de la totalidad del cosmos que ha producido la forma que toma este momento. 

Cuando dices sĂ­ a lo que es, te alineas con el poder y la inteligencia de la Vida misma. SĂłlo entonces puedes convertirte en un agente del cambio positivo en el mundo. 

Una práctica espiritual simple pero radical es aceptar lo que surja en el Ahora, dentro y fuera. Cuando tu atenciĂłn te traslada al Ahora, estás alerta. Es como si despertases de un sueño: el sueño del pensamiento, el sueño del pasado y del futuro. Hay claridad, simplicidad. No queda sitio para fabricarse problemas. Simplemente este momento es como es. 

En cuanto entras con tu atenciĂłn en el Ahora, te das cuenta de que la vida es sagrada. Cuando estás presente, hay una sacralidad en todo lo que percibes. Cuanto más vivas en el Ahora, más sentirás la simple pero profunda alegrĂ­a de Ser, y la santidad de toda vida. 

La mayorĂ­a de la gente confunde el Ahora con lo que ocurre en el Ahora, pero son dos cosas distintas. Él Ahora es más profundo que lo que ocurre en Ă©l. Es el espacio en el que ocurren las cosas. 

Por tanto, no confundas el contenido de este momento con el Ahora. Él Ahora es más profundo que cualquier contenido que surja en Ă©l. 

Cuando entras en el Ahora, sales del contenido de tu mente. La corriente incesante de pensamientos se apacigua. Los pensamientos dejan de absorber toda tu atenciĂłn, ya no te ocupan completamente. Surgen pausas entre pensamientos, espacio, quietud. Empiezas a darte cuenta de que eres mucho más profundo y vasto que tus pensamientos. 

Pensamientos, emociones, percepciones sensoriales y experiencias constituyen el contenido de tu vida. MĂ­ vida es de lo que derivas tu sentido del yo; mi vida son los contenidos, o al menos eso crees. 

Pasas por alto continuamente el hecho más evidente: tu sentido más interno Yo Soy no tiene nada que ver con lo que ocurre en tu vida, nada que ver con los contenidos. Este sentido del Yo Soy es uno con el Ahora. Siempre permanece igual. En la infancia en la vejez, en la salud o en la enfermedad, en el Ă©xito y el fracaso, el Yo Soy el espacio del Ahora permanece inmutable al nivel más profundo. Habitualmente se confunde con el contenido, y por eso sĂłlo experimentas el Yo Soy o el Ahora levemente, indirectamente, a travĂ©s de los contenidos de tu vida. En otras palabras: tu sentido de Ser queda oscurecido por las circunstancias, por la corriente de pensamientos y por todas las cosas de este mundo. El Ahora queda oscurecido por el tiempo. 

Y asĂ­ olvidas que estás enraizado en el Ser, en tu realidad divina, y te pierdes en el mundo. ConfusiĂłn, ira, depresiĂłn, violencia y conflicto afloran cuando los seres humanos olvidan quiĂ©nes son. 

Sin embargo, quĂ© fácil es recordar la verdad y volver a casa: 

Yo no soy mis pensamientos, emociones, percepciones sensorias y experiencias. Yo no soy el contenido de mĂ­ vida. Yo soy Vida. Yo soy el espacio en el que ocurren todas las cosas. Yo soy conciencia. Yo soy el Ahora. 

Mi recomendación para quienes quieran aprender a permanecer más tiempo en el presente y menos dentro de sus mentes es que lean este libro es muy revelador.

Saludos y hasta la proxima
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