Gladiador - Lider de Leyenda
He visto por enésima vez esta pelicula del Gladiador y como otras tantas peliculas épicas narran la historia de grandes heroes, mortales que gracias a su valor alcanzaron la inmortalidad y se volvieron leyenda.
Una cosa a destacar es que independientemente del valor (habria que tenerlo para plantarse cara a cara con el enemigo en las guerras de antes, donde las cosas eran cuerpo a cuerpo), estos tios tenian don de mando, eran lideres natos, con una gran personalidad y carisma, y es que existe una gran diferencia entre jefe y lider.
Para el Jefe, la autoridad es un privilegio de mando y para el LĂder un privilegio de Servicio. El Jefe ordena: "AquĂ mando yo", el LĂder: "AquĂ sirvo yo". El jefe empuja al grupo y el LĂder va al frente comprometiĂ©ndose con sus acciones.
El Jefe existe por la autoridad, el LĂder por la buena voluntad. El Jefe necesita imponerse con argumentos extensos, el LĂder con ejemplos entrañables.
El Jefe inspira miedo, se le teme, se le sonrĂe de frente y se le critica de espalda. El LĂder inspira confianza, da poder a su gente, los entusiasma y cuando está presente, fortalece al grupo. Si temes a tu superior, es Jefe. Si lo amas es un LĂder.
El Jefe busca al culpable cuando hay un error. El que la hace la paga. Sanciona, castiga, reprende, cree arreglar el mundo con un grito o con una infracciĂłn. El LĂder jamás apaga una llama encendida, corrige pero comprende, no busca las fallas por placer, sino para rehabilitar al caĂdo.
El Jefe asigna los deberes, ordena a cada quien lo que tiene que hacer, mientras contempla desde su lugar cĂłmo se le obedece. El LĂder da el ejemplo, trabaja con y como los demás, es congruente con su pensar, decir y actuar.
El Jefe hace del trabajo una carga, el LĂder un privilegio. Los que tienen un LĂder, pueden cansarse más no fastidiarse, porque el LĂder transmite la alegrĂa de vivir y de trabajar.
El Jefe sabe como se hacen las cosas, el LĂder enseña como deben hacerse. Uno se guarda el secreto del Ă©xito, el otro capacita permanentemente, para que la gente pueda hacer las cosas con eficacia.
El Jefe maneja a la gente, el LĂder la prepara. El Jefe masifica a las personas convirtiĂ©ndolas en nĂşmeros o fichas. El LĂder conoce a cada uno de sus colaboradores, los trata como personas, no los usa como cosas. Respeta la personalidad, se apoya en el hombre concreto, lo dinamiza y lo impulsa constantemente.
El Jefe dice, "vaya", el LĂder "vayamos". El LĂder promueve al grupo a travĂ©s del trabajo en equipo, forma a otros LĂderes, consigue un compromiso real de todos los miembros, formula planes con objetivos claros y concretos, motiva, supervisa y difunde el ideal de una esperanza viva y una alegrĂa contagiosa.
El Jefe llega a tiempo, el LĂder llega adelantado. "Un pie adelante del grupo, una mirada más allá de los seguidores" el que inspira, el que no se contenta con lo posible sino con lo imposible.
El lĂder hace de la gente ordinaria, gente extraordinaria. La compromete con una misiĂłn que le permita la trascendencia y realizaciĂłn. Le da significado a la vida de sus seguidores, un porquĂ© vivir, es un arquitecto humano.
Una cosa a destacar es que independientemente del valor (habria que tenerlo para plantarse cara a cara con el enemigo en las guerras de antes, donde las cosas eran cuerpo a cuerpo), estos tios tenian don de mando, eran lideres natos, con una gran personalidad y carisma, y es que existe una gran diferencia entre jefe y lider.
Para el Jefe, la autoridad es un privilegio de mando y para el LĂder un privilegio de Servicio. El Jefe ordena: "AquĂ mando yo", el LĂder: "AquĂ sirvo yo". El jefe empuja al grupo y el LĂder va al frente comprometiĂ©ndose con sus acciones.El Jefe existe por la autoridad, el LĂder por la buena voluntad. El Jefe necesita imponerse con argumentos extensos, el LĂder con ejemplos entrañables.
El Jefe inspira miedo, se le teme, se le sonrĂe de frente y se le critica de espalda. El LĂder inspira confianza, da poder a su gente, los entusiasma y cuando está presente, fortalece al grupo. Si temes a tu superior, es Jefe. Si lo amas es un LĂder.
El Jefe busca al culpable cuando hay un error. El que la hace la paga. Sanciona, castiga, reprende, cree arreglar el mundo con un grito o con una infracciĂłn. El LĂder jamás apaga una llama encendida, corrige pero comprende, no busca las fallas por placer, sino para rehabilitar al caĂdo.
El Jefe asigna los deberes, ordena a cada quien lo que tiene que hacer, mientras contempla desde su lugar cĂłmo se le obedece. El LĂder da el ejemplo, trabaja con y como los demás, es congruente con su pensar, decir y actuar.
El Jefe hace del trabajo una carga, el LĂder un privilegio. Los que tienen un LĂder, pueden cansarse más no fastidiarse, porque el LĂder transmite la alegrĂa de vivir y de trabajar.
El Jefe sabe como se hacen las cosas, el LĂder enseña como deben hacerse. Uno se guarda el secreto del Ă©xito, el otro capacita permanentemente, para que la gente pueda hacer las cosas con eficacia.
El Jefe maneja a la gente, el LĂder la prepara. El Jefe masifica a las personas convirtiĂ©ndolas en nĂşmeros o fichas. El LĂder conoce a cada uno de sus colaboradores, los trata como personas, no los usa como cosas. Respeta la personalidad, se apoya en el hombre concreto, lo dinamiza y lo impulsa constantemente.
El Jefe dice, "vaya", el LĂder "vayamos". El LĂder promueve al grupo a travĂ©s del trabajo en equipo, forma a otros LĂderes, consigue un compromiso real de todos los miembros, formula planes con objetivos claros y concretos, motiva, supervisa y difunde el ideal de una esperanza viva y una alegrĂa contagiosa.
El Jefe llega a tiempo, el LĂder llega adelantado. "Un pie adelante del grupo, una mirada más allá de los seguidores" el que inspira, el que no se contenta con lo posible sino con lo imposible.
El lĂder hace de la gente ordinaria, gente extraordinaria. La compromete con una misiĂłn que le permita la trascendencia y realizaciĂłn. Le da significado a la vida de sus seguidores, un porquĂ© vivir, es un arquitecto humano.
Saludos y hasta la proxima