El Poder de Internet y la Nube
Internet un espacio que por su libertad promete ser encantador y dinámico. Millones usuarios en sus computadoras, conectados entre sĂ, compartiendo cantidades industriales de informaciĂłn a travĂ©s de la mayor red mundial jamás imaginada dan fe de ello.
Sin duda la Internet bien podrĂa ser un invento digno de las estrafalarias ideas de Leonardo da Vinci o de las impresionantes y asombrosas novelas de Julio Verne, pero no es asĂ.
La Internet surge con el nacimiento de la famosa ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network) creada por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos allá por el año de 1969. Esta antigua red vio surgir muchos servicios entre ellos el correo electrĂłnico inventado por Ray Tomlinson en 1972. Aunque no fue hasta 1983 cuando se estandarizo el protocolo TCP/IP que surgiĂł la Internet tal y como la conocemos hoy en dĂa.
El poder de la nube, como en el argot popular se le conoce a la Internet, no radica en su gran variedad de plataformas o sistemas operativos ni en la magnitud de la misma. El poder de internet está en la información que circula por la misma.
Internet básicamente es un gran cĂşmulo de informaciĂłn. InformaciĂłn que los mismos usuarios ponen a disposiciĂłn dentro de la misma y que va creciendo dĂa con dĂa. No por nada Internet es considerado el mejor medio para encontrar la informaciĂłn que se quieren cuando se necesitan.
Toda esta informaciĂłn no tiene un orden definido, y entre el caos y las novedades uno llega a sentirse como niño en una dulcerĂa. Recordando la dĂ©cada de los 90s cuando Internet llego a integrarse en la vida cotidiana de millones de personas fue visto como una gran novedad y una poderosa herramienta, aunque la verdad Ă©ramos pocos los que la usábamos y hacĂamos menos ruido que ahora.
Hoy muchos años después con conexiones de banda ancha hasta en los centros comerciales, el Internet ya es parte de la vida cotidiana.

Como todos sabemos lo más importante desde el punto de vista computacional mas allá de la estructura del medio es la información que circula por el mismo. Desde sus inicios el Internet fue un lugar con abundante información y alrededor de esta se fueron creando empresas como los buscadores (Google, Yahoo, Lycos por nombrar algunos), mismos que ofrecen servicios e indexan páginas web poniendo un poco de orden entre tanto caos. A la par nacieron comunidades web, foros y salas de chat en el afán de darle un toque social a la Red.
Pero el verdadero enfoque colaborativo y de construcción social que hizo la transición de la web 1.0 (el contenido estático) a la web 2.0 (el contenido dinámico) se dio gracias a los usuarios. Asà es, detrás de todos esos avances tecnológicos que no son necesarios comprender para hacer uso de la misma, existen millones de usuarios colaborando y haciendo un intercambio ágil y eficaz de información.
Hoy en dĂa toda esa amplia gama de servicios, como las redes sociales, los blogs y los wikis nos permiten colaborar e interactuar con otros usuarios. Hay un fenĂłmeno en especial que me llama mucho la atenciĂłn y son las redes sociales. Años atrás muchos Ă©ramos algo escĂ©pticos de llegar a creer que las redes sociales llegarĂan a competir fuertemente con la radio y la televisiĂłn como medios de comunicaciĂłn, o más aun que la opiniĂłn de un usuario tuviera el mismo peso que el de un prestigiado periĂłdico o publicaciĂłn.
Todo esto se dan en parte gracias a la estructura descentralizada de la misma lo que la hace independiente de cualquier organizaciĂłn o paĂs, algo asĂ como el mundo globalizado que muchos alguna vez soñaron. Aunque tampoco hay que quitarle un poco el merito a las nuevas generaciones que lo han adoptado como algo propio y cotidiano de sus vidas. Bien sabemos que como seres humanos somos un poco reacios al cambio y si a eso le sumamos el exceso de informaciĂłn que muchos traemos encima, es de agradecerse que al ver el uso que las nuevas generaciones le dan a la tecnologĂa nos inspiren para crear mejoras en las mismas, nuevos negocios y oportunidades de mercado que difĂcilmente hubiĂ©ramos imaginado.
Sin duda la Web 2.0 es una actitud y no precisamente una tecnologĂa. Es esta la realidad de la red y no otra. Son los usuarios los que le dan sentido a la nube y la convierten en un medio de comunicaciĂłn muy poderoso y cuya mayor grandeza es la libertad de expresiĂłn.
Sitios relacionados
[1] ¿Cuantos años tiene Internet?
[2] El poder de los servicios en la nube
[3] El poder de internet y la blogosfera
Sin duda la Internet bien podrĂa ser un invento digno de las estrafalarias ideas de Leonardo da Vinci o de las impresionantes y asombrosas novelas de Julio Verne, pero no es asĂ.
La Internet surge con el nacimiento de la famosa ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network) creada por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos allá por el año de 1969. Esta antigua red vio surgir muchos servicios entre ellos el correo electrĂłnico inventado por Ray Tomlinson en 1972. Aunque no fue hasta 1983 cuando se estandarizo el protocolo TCP/IP que surgiĂł la Internet tal y como la conocemos hoy en dĂa.
El poder de la nube, como en el argot popular se le conoce a la Internet, no radica en su gran variedad de plataformas o sistemas operativos ni en la magnitud de la misma. El poder de internet está en la información que circula por la misma.
Internet básicamente es un gran cĂşmulo de informaciĂłn. InformaciĂłn que los mismos usuarios ponen a disposiciĂłn dentro de la misma y que va creciendo dĂa con dĂa. No por nada Internet es considerado el mejor medio para encontrar la informaciĂłn que se quieren cuando se necesitan.
Toda esta informaciĂłn no tiene un orden definido, y entre el caos y las novedades uno llega a sentirse como niño en una dulcerĂa. Recordando la dĂ©cada de los 90s cuando Internet llego a integrarse en la vida cotidiana de millones de personas fue visto como una gran novedad y una poderosa herramienta, aunque la verdad Ă©ramos pocos los que la usábamos y hacĂamos menos ruido que ahora.
Hoy muchos años después con conexiones de banda ancha hasta en los centros comerciales, el Internet ya es parte de la vida cotidiana.

Como todos sabemos lo más importante desde el punto de vista computacional mas allá de la estructura del medio es la información que circula por el mismo. Desde sus inicios el Internet fue un lugar con abundante información y alrededor de esta se fueron creando empresas como los buscadores (Google, Yahoo, Lycos por nombrar algunos), mismos que ofrecen servicios e indexan páginas web poniendo un poco de orden entre tanto caos. A la par nacieron comunidades web, foros y salas de chat en el afán de darle un toque social a la Red.
Pero el verdadero enfoque colaborativo y de construcción social que hizo la transición de la web 1.0 (el contenido estático) a la web 2.0 (el contenido dinámico) se dio gracias a los usuarios. Asà es, detrás de todos esos avances tecnológicos que no son necesarios comprender para hacer uso de la misma, existen millones de usuarios colaborando y haciendo un intercambio ágil y eficaz de información.
Hoy en dĂa toda esa amplia gama de servicios, como las redes sociales, los blogs y los wikis nos permiten colaborar e interactuar con otros usuarios. Hay un fenĂłmeno en especial que me llama mucho la atenciĂłn y son las redes sociales. Años atrás muchos Ă©ramos algo escĂ©pticos de llegar a creer que las redes sociales llegarĂan a competir fuertemente con la radio y la televisiĂłn como medios de comunicaciĂłn, o más aun que la opiniĂłn de un usuario tuviera el mismo peso que el de un prestigiado periĂłdico o publicaciĂłn.
Todo esto se dan en parte gracias a la estructura descentralizada de la misma lo que la hace independiente de cualquier organizaciĂłn o paĂs, algo asĂ como el mundo globalizado que muchos alguna vez soñaron. Aunque tampoco hay que quitarle un poco el merito a las nuevas generaciones que lo han adoptado como algo propio y cotidiano de sus vidas. Bien sabemos que como seres humanos somos un poco reacios al cambio y si a eso le sumamos el exceso de informaciĂłn que muchos traemos encima, es de agradecerse que al ver el uso que las nuevas generaciones le dan a la tecnologĂa nos inspiren para crear mejoras en las mismas, nuevos negocios y oportunidades de mercado que difĂcilmente hubiĂ©ramos imaginado.
Sin duda la Web 2.0 es una actitud y no precisamente una tecnologĂa. Es esta la realidad de la red y no otra. Son los usuarios los que le dan sentido a la nube y la convierten en un medio de comunicaciĂłn muy poderoso y cuya mayor grandeza es la libertad de expresiĂłn.
Saludos y hasta la proxima
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[1] ¿Cuantos años tiene Internet?
[2] El poder de los servicios en la nube
[3] El poder de internet y la blogosfera