Vivimos bajo el mismo Cielo
Hace un par de dĂas escuche una frase de Deepak Chopra que me puso a reflexionar: “Cristo no era cristiano, asĂ como tampoco Buda fue budista o Mohammed musulmán; la ReligiĂłn, que ha hecho de Dios un jefe tribal, no es más que una mera institucionalizaciĂłn”.
De repente todo empezĂł a cobrar sentido, era obvio, habĂamos confundimos el mensaje con el mensajero. A lo largo de los años el ser humano ha tenido la necesidad de creer en algo, de encontrarse consigo mismo, de saber cual es su propĂłsito en esta vida.
Durante ese largo camino, al que muchos llaman la bĂşsqueda espiritual, hemos adorado o idolatrado lo que a nuestro parecer y entendimiento representaba o era esa FUERZA CREADORA de la que proceden todas las cosas. La ReligiĂłn le llama DIOS, la Ciencia le llama CAUSA, la MetafĂsica le llama MENTE.
Al final resulta que todos buscamos lo mismo, encontrarle el sentido a la existencia. Cada quien expresa, siente o experimenta la vida a su manera y de acuerdo a su nivel de conciencia.
Vivimos en un mundo de Dualidad: materia y energĂa; hombre y mujer; luz y sombra; ciencia y religiĂłn; sentimientos y razĂłn. Pero antes de seguir hay que comprender que cada una de estas partes se complementan y forman el TODO, la UNIDAD. Nada en el Universo fue creado para existir separado del TODO.
Todos somos UNO con el universo. Desde siempre la Ciencia y la ReligiĂłn han buscado esa uniĂłn con el TODO. ¿QuĂ© somos en realidad? Desde el punto cientĂfico y material somos un cuerpo fĂsico formado por una estructura fractal de cĂ©lulas compuestas por molĂ©culas y estas a su vez formadas por átomos. Desde el punto de vista espiritual o religioso somos LUZ, hijos de DIOS creados a su imagen y semejanza.
La Luz es radiaciĂłn electromagnĂ©tica, es la EnergĂa que provoca el movimiento ondulatorio de las partĂculas. Somos EnergĂa (EspĂritu), conocerla es conocernos. La energĂa es como el agua, toma la forma del recipiente que la contiene. Hasta no ser conscientes de la energĂa la seguiremos confundiendo con sus recipientes.
Los Sioux creĂan que todas las cosas de la naturaleza tenĂan un espĂritu, hombres, plantas, animales hasta las rocas. ¿No es interesante contrastar esto?, TODO es EnergĂa, todo se mueve, los átomos de una roca tambiĂ©n se mueven. Dios esta en todas las cosas, Dios esta dentro de ti.
El mensaje es claro, Todos somos UNO. Asà como los átomos forman moléculas, asà mismo nosotros formamos la humanidad, una humanidad que comparte el mismo mundo. Todos somos una Unidad.
Pero la unidad no es lo mismo que la uniformidad. Ni todos los átomos son iguales, Ni todos los copos de nieve tienen la misma forma. Somos seres pensantes y nadie piensa igual a otro, somos como un punto que forma la lĂnea de una circunferencia, compartimos el mismo centro pero tenemos un punto de vista muy diferente a cualquier otro punto de la misma circunferencia.
Vivimos bajo el mismo cielo, pero ninguno tenemos el mismo horizonte. Eso tenemos que comprenderlo y respetarlo, cada quien tiene sus vivencias y experiencias, cada quien tiene sus lecciones de vida que aprender. En algĂşn momento podremos cruzar nuestros caminos y compartir experiencias, las cuales pueden o no gustarnos. No tenemos porque querer cambiar el mundo o las personas porque no nos gustan, “Si queremos cambiar el mundo tenemos que empezar por nosotros mismos”.
Todos en este mundo nacimos libres, no necesitamos que nadie nos diga que hacer y mucho menos que pensar, no necesitamos de credos para desarrollar nuestro potencial Creativo (Divino) tenemos la capacidad de crear y materializar nuestros sueños e ideas. El propósito de la vida es vivir y disfrutar cada parte del proceso. El propósito de la vida es Ser Feliz.
Saludos y hasta la prĂłxima

