Peligrosa combinacion al volante

Entre los archivos encontre este chiste, muy bueno por cierto, no cabe duda que las mujeres saben arreglar los problemas con ingenio:
Una mujer y un hombre chocan de frente en sus autos, el golpe es tan grande, que quedan los autos completame destrozados. Pero increĂblemente ninguno de los dos sale lastimado. DespuĂ©s de salir de los autos la mujer dice:
- ¡Ay Dios!, mira nuestros autos!, no quedĂł nada de ellos y milagrosamente no tenemos ni un rasguño, esta debe ser una señal para que nosotros nos conozcamos, ser amigos, y hagamos el amor como desquiciados por el resto de nuestros dĂas.
Y el hombre, viendo la belleza de la mujer, contesta:
- Oh si! Estoy completamente de acuerdo contigo, ésta es una señal.
La mujer continĂşa:
- Mira, otro milagro, mi auto está completamente destruido pero esta botella de vino no se quebró, de seguro que Dios quiere que nos tomemos esta botella de vino y celebremos nuestra buena suerte.
Le da la botella al hombre, él acepta, la abre y se toma la mitad, se la regresa; ella, toma la botella e inmediatamente le pone el tapón y se la regresa al hombre, y él le pregunta:
- ¿QuĂ©, no vas a tomar?
La mujer responde:
- No, yo creo que mejor voy a esperar a la policĂa; tĂş ya traes aliento alcohĂłlico.
Moraleja: Desconfien de las botellas de vino, no son buen regalo =)
Una mujer y un hombre chocan de frente en sus autos, el golpe es tan grande, que quedan los autos completame destrozados. Pero increĂblemente ninguno de los dos sale lastimado. DespuĂ©s de salir de los autos la mujer dice:
- ¡Ay Dios!, mira nuestros autos!, no quedĂł nada de ellos y milagrosamente no tenemos ni un rasguño, esta debe ser una señal para que nosotros nos conozcamos, ser amigos, y hagamos el amor como desquiciados por el resto de nuestros dĂas.
Y el hombre, viendo la belleza de la mujer, contesta:
- Oh si! Estoy completamente de acuerdo contigo, ésta es una señal.
La mujer continĂşa:
- Mira, otro milagro, mi auto está completamente destruido pero esta botella de vino no se quebró, de seguro que Dios quiere que nos tomemos esta botella de vino y celebremos nuestra buena suerte.
Le da la botella al hombre, él acepta, la abre y se toma la mitad, se la regresa; ella, toma la botella e inmediatamente le pone el tapón y se la regresa al hombre, y él le pregunta:
- ¿QuĂ©, no vas a tomar?
La mujer responde:
- No, yo creo que mejor voy a esperar a la policĂa; tĂş ya traes aliento alcohĂłlico.
Moraleja: Desconfien de las botellas de vino, no son buen regalo =)
Saludos y hasta la proxima