La Grandeza de lo Sencillo

Hace dias recibi este e-mail que en lo personal tiene una carga muy emotiva ya que me recordo lo bello de la infancia y la grandeza de lo sencillo. Sin mas preambulos los dejo con el mismo, que lo disfruten:
El objeto de este correo es el de reivindicar a una generaciĂłn, la de todos aquellos que nacimos en los 70s y mediados de los 80s, la de los que estamos siendo actores de algo que nuestros progenitores ni podĂan soñar, la que vemos que la casa que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que tomarán las decisiones importantes en un futuro no muy lejano.
Somos la última generación que aprendio a jugar en la calle y en los recreos del colegio a las canicas, quemados, a las escondidas, al resorte, al avioncito... Pero además somos la primera generación que jugó con videojuegos, fuimos a parques de atracciones o vimos caricaturas a color.
Fuimos los Ăşltimos en grabar canciones de la radio en casettes y ver pelĂculas versiĂłn Beta y VHS, pero orgullosos pioneros del walkman, el Chat y los CD's.
Se nos ha etiquetado de Generacion X y tuvimos que tragarnos, Salvado por la Campana (con todo y Screech), Beverly Hills 90210 y Friends.
Nosotros hemos aprendido lo quĂ© es el terrorismo al enteramos de golpe un 11 de septiembre de la caĂda de dos torres, pero tambiĂ©n vimos la justicia mundial al caer el muro de BerlĂn.
Aprendimos a utilizar las computadoras antes que nuestros padres y abuelos, y sobre todo antes de todos esos niños cerebritos de hoy en dia y nunca vimos a los que no sabian usar las computadoras como una especie de "retardados" como sucede hoy.
Jugamos con el Spectrum, el tetris, el Mario Bross, vimos los anuncios de los primeros celulares (que parecĂan ladrillos) y creĂmos que Internet serĂa un mundo libre.
Somos la GeneraciĂłn de Xuxa, Robotech, Gi Joe, Los Halcones Galácticos, los ThunderCats, los Transformers, He-Man y las Tortugas Ninja, del Correcaminos, Oliver y BenjĂ, Rainbow Brighty, Rosita Fresita, de los Pitufos, La Pantera Rosa, Los Picapiedras, El pájaro loco, Candi Candi, Sandy Bell.
Los que crecieron escuchando a Soda, Madonna, Michael Jackson y Guns N' Roses, Nacha Pop, Hombres G y por supuesto en ver y vivir los Primeros Videos Musicales y que luego presenciaron el apogeo y desplome del grunge junto con la muerte por sobredosis de su mayor exponente. TambiĂ©n estaban Timbiriche, Parchis, La Onda Vaselina, Las AzĂşcar Moreno, Los LocomĂa y sus abanicos, Menudo, el los inicios de la mĂşsica grupera desde Los Temerarios y los eternos Tigres del Norte hasta hoy el Duranguence.
La Ăşltima generaciĂłn de las botellas de a litro, de la Coca Cola familiar de vidrio y la ultima en hacer mandados en la bolsa de cuadritos para ganarnos una lana.
La Ăşltima en tirar las tortillas en plena calle y ponerlas con todo el remordimiento del mundo en la mesa a la hora de la comida, hoy ningĂşn niño en su sano juicio lo harĂa, pensarĂa que tiene mil bacterias.
¡La verdad es que no sĂ© cĂłmo hemos sobrevivido nuestra infancia!
Mirando atrás es difĂcil creer que estemos vivos: viajábamos en autos sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacĂamos viajes de 10 a 12 horas y no sufrĂamos el sĂndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta o patines sin casco, ni protectores para rodillas y codos. Los columpios eran de metal y resbaladilla y con esquinas en punta oxidada .
¡No habĂa celulares!. ĂŤbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila o bolsĂłn que rara vez tenĂa refuerzo para los hombros y mucho menos, ruedas. Cuantos no recogimos del suelo nuestros Ăştiles al romperse la mochila.
ComĂamos dulces y tomábamos juguitos o "bolis", pero no Ă©ramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Compartimos botellas de bebidas y nadie se contagio de nada.
No tuvimos PlayStation, no habĂa 99 canales de televisiĂłn, pantallas planas, sonido surround, mp3s, ipods, computadoras e Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos con agua, o jugando con los playmobil. Y nunca escuchamos sobre el calentamiento global.
Ligábamos jugando a la botella o a "verdad o castigo", no en un chat ¡¡¡Por Favor!!! No era necesario tener fotoblog, Hi5 o MySpace, para saber si existĂamos, bastaba con chiflar la tonada de la pandilla o gritar como Tarzán para que toda la cuadra saliera de sus casas, ni nos catalogábamos como dark's, otakus, skatos o emos, todos pertenecĂamos al mismo grupo.
Éramos responsables de nuestras acciones y acarreábamos con las consecuencias, no habĂa nadie para resolver eso. Tuvimos libertad, fracaso, Ă©xito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
A los que tuvimos la suerte de crecer como niños, recordemos lo bueno de la vida. Lo fácil que es ser felices y la grandeza de lo sencillo.
No necesitamos todas esas etiquetas, todas esas superficialidades, cosas, celulares, ropa... ¡Recordemos cĂłmo ser niños, pero sobre todo, cĂłmo ser Libres!.
El objeto de este correo es el de reivindicar a una generaciĂłn, la de todos aquellos que nacimos en los 70s y mediados de los 80s, la de los que estamos siendo actores de algo que nuestros progenitores ni podĂan soñar, la que vemos que la casa que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que tomarán las decisiones importantes en un futuro no muy lejano.
Somos la última generación que aprendio a jugar en la calle y en los recreos del colegio a las canicas, quemados, a las escondidas, al resorte, al avioncito... Pero además somos la primera generación que jugó con videojuegos, fuimos a parques de atracciones o vimos caricaturas a color.
Fuimos los Ăşltimos en grabar canciones de la radio en casettes y ver pelĂculas versiĂłn Beta y VHS, pero orgullosos pioneros del walkman, el Chat y los CD's.
Se nos ha etiquetado de Generacion X y tuvimos que tragarnos, Salvado por la Campana (con todo y Screech), Beverly Hills 90210 y Friends.
Nosotros hemos aprendido lo quĂ© es el terrorismo al enteramos de golpe un 11 de septiembre de la caĂda de dos torres, pero tambiĂ©n vimos la justicia mundial al caer el muro de BerlĂn.
Aprendimos a utilizar las computadoras antes que nuestros padres y abuelos, y sobre todo antes de todos esos niños cerebritos de hoy en dia y nunca vimos a los que no sabian usar las computadoras como una especie de "retardados" como sucede hoy.
Jugamos con el Spectrum, el tetris, el Mario Bross, vimos los anuncios de los primeros celulares (que parecĂan ladrillos) y creĂmos que Internet serĂa un mundo libre.
Somos la GeneraciĂłn de Xuxa, Robotech, Gi Joe, Los Halcones Galácticos, los ThunderCats, los Transformers, He-Man y las Tortugas Ninja, del Correcaminos, Oliver y BenjĂ, Rainbow Brighty, Rosita Fresita, de los Pitufos, La Pantera Rosa, Los Picapiedras, El pájaro loco, Candi Candi, Sandy Bell.
Los que crecieron escuchando a Soda, Madonna, Michael Jackson y Guns N' Roses, Nacha Pop, Hombres G y por supuesto en ver y vivir los Primeros Videos Musicales y que luego presenciaron el apogeo y desplome del grunge junto con la muerte por sobredosis de su mayor exponente. TambiĂ©n estaban Timbiriche, Parchis, La Onda Vaselina, Las AzĂşcar Moreno, Los LocomĂa y sus abanicos, Menudo, el los inicios de la mĂşsica grupera desde Los Temerarios y los eternos Tigres del Norte hasta hoy el Duranguence.
La Ăşltima generaciĂłn de las botellas de a litro, de la Coca Cola familiar de vidrio y la ultima en hacer mandados en la bolsa de cuadritos para ganarnos una lana.
La Ăşltima en tirar las tortillas en plena calle y ponerlas con todo el remordimiento del mundo en la mesa a la hora de la comida, hoy ningĂşn niño en su sano juicio lo harĂa, pensarĂa que tiene mil bacterias.
¡La verdad es que no sĂ© cĂłmo hemos sobrevivido nuestra infancia!
Mirando atrás es difĂcil creer que estemos vivos: viajábamos en autos sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacĂamos viajes de 10 a 12 horas y no sufrĂamos el sĂndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta o patines sin casco, ni protectores para rodillas y codos. Los columpios eran de metal y resbaladilla y con esquinas en punta oxidada .
¡No habĂa celulares!. ĂŤbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila o bolsĂłn que rara vez tenĂa refuerzo para los hombros y mucho menos, ruedas. Cuantos no recogimos del suelo nuestros Ăştiles al romperse la mochila.
ComĂamos dulces y tomábamos juguitos o "bolis", pero no Ă©ramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Compartimos botellas de bebidas y nadie se contagio de nada.
No tuvimos PlayStation, no habĂa 99 canales de televisiĂłn, pantallas planas, sonido surround, mp3s, ipods, computadoras e Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos con agua, o jugando con los playmobil. Y nunca escuchamos sobre el calentamiento global.
Ligábamos jugando a la botella o a "verdad o castigo", no en un chat ¡¡¡Por Favor!!! No era necesario tener fotoblog, Hi5 o MySpace, para saber si existĂamos, bastaba con chiflar la tonada de la pandilla o gritar como Tarzán para que toda la cuadra saliera de sus casas, ni nos catalogábamos como dark's, otakus, skatos o emos, todos pertenecĂamos al mismo grupo.
Éramos responsables de nuestras acciones y acarreábamos con las consecuencias, no habĂa nadie para resolver eso. Tuvimos libertad, fracaso, Ă©xito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
¡FELICIDADES!
A los que tuvimos la suerte de crecer como niños, recordemos lo bueno de la vida. Lo fácil que es ser felices y la grandeza de lo sencillo.
No necesitamos todas esas etiquetas, todas esas superficialidades, cosas, celulares, ropa... ¡Recordemos cĂłmo ser niños, pero sobre todo, cĂłmo ser Libres!.
Saludos y hasta la proxima